Preparación
Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío,
por ser Vos quien sois,
Bondad infinita y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido.
Ayudado de Vuestra divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.
Oración para todos los Días
Oh Dios, que por amor a nosotros nos has enviado a tu Divino Hijo
como nuestro Salvador y Redentor,
te pedimos que por mediación de los méritos de tu infancia,
se acreciente nuestra fe y abundemos en buenas obras.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.
QUINTO DÍA
La Palabra de Dios
"Al cabo de tres días lo encontraron en el templo sentado en medio de los maestros,
escuchándoles y preguntándoles:
todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
Cuando le vieron quedaron sorprendidos y su madre le dijo:
Hijo ¿por qué nos has hecho esto?
Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.
Él les dijo: ¿Y por qué me buscábais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?
Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.
Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
"Jesús progresaba en sabiduría, en estatura
y en gracia ante Dios y ante los hombres".
(Lc. 2, 46-52)
Reflexión
La sagrada familia es el modelo para las familias cristianas:
los padres no solamente deben proveer el alimento, vestido e instrucción de sus hijos;
sino que tengan en cuenta que son sus educadores especialmente en la fe.
Enséñenlos a cumplir sus deberes para con Dios y para con el prójimo.
Los hijos, por su parte, a ejemplo del Niño Jesús,
tengan cariño a sus padres y sean dóciles a sus enseñanzas
para que puedan formarse buenos ciudadanos y buenos cristianos.
Propósito
Me esforzaré para que en mi hogar reine el amor y
la comprensión que reinaban en el hogar del Niño Jesús.
Oración Comunitaria
Por mediación de Jesús hagamos nuestras peticiones a Dios nuestro Señor:
Para que en nuestros hogares florezcan las virtudes del Niño Jesús.
Escúchanos, Señor.
Para que, si Dios lo juzga conveniente, nos conceda la gracia que le pedimos en esta novena.
Escúchanos, Señor.
(Pueden añadirse otras peticiones).
Gozos
Oh Divino Niño, mi Dios y Señor,
Tú serás el Dueño de mi Corazón.
Niño amable de mi vida
Consuelo de los cristianos.
La gracia que necesito
Pongo en tus benditas manos.
Oh Divino Niño, mi Dios y Señor,
Tú serás el Dueño de mi Corazón.
Tú sabes mis pesares
Pues todos te los confío
Da la paz a los turbados
Y alivio al corazón mío.
Oh Divino Niño, mi Dios y Señor,
Tú serás el Dueño de mi Corazón.
Y aunque tu amor no merezco
No recurriré a Ti en vano
Pues eres Hijo de Dios
Y consuelo del cristiano.
Oh Divino Niño, mi Dios y Señor,
Tú serás el Dueño de mi Corazón.
Acuérdate oh Niño Santo
Que jamas se oyó decir
Que alguno té haya implorado
Sin tu auxilio recibir.
Oh Divino Niño, mi Dios y Señor,
Tú serás el Dueño de mi Corazón.
Por eso con fe y confianza
Humilde y arrepentido
Lleno de amor y confianza
Este favor yo te pido.
Oh Divino Niño, mi Dios y Señor,
Tú serás el Dueño de mi Corazón.
Oración Final
Oh Jesús, bendice nuestras familias
para que los padres sean más responsables de su delicada misión
y para que reinen más amor y más comprensión entre padres e hijos.
Amén.
Padrenuestro
Avemaría
Gloria.